Todos hemos recibido críticas provenientes de nuestro entorno: de padres, amigos, compañeros, pareja, profesores o jefes. Éstas pueden ser constructivas, cuya intención es hacer que mejoremos en algo, reforzando alguna conducta positiva o motivándonos para que o bien ser negativas, cuyo objetivo principal es menoscabar o destruir la autoestima y/o reputación de la otra persona, ridiculizándola, insultándola o poniéndola en evidencia. Las críticas, si son negativas son continuas y excesivas pueden convertirse en un auténtico acoso psicológico y afectar al bienestar personal.
Soluciones
Soluciones para quien critica excesivamente:
(1) Reflexionar sobre nuestra actitud y sus consecuenciasnegativas, tanto en nosotros mismos como en los demás, desarrollando la empatía.
(2) Antes de criticar, detenernos unos segundos y valorar la situación en perspectiva, evitando hacer suposiciones y pensar en negativo.
(7) Defender nuestra integridad, lo que implica ser fieles a nuestros valores e impedir que los demás puedan ridiculizarnos o maltratarnos verbalmente de forma gratuita.
(8) Evitar el enfrentamiento, cuando éste no tenga sentido y sólo origine problemas.
(9) Cortar definitivamente la relación con el crítico, cuando éste no quiera cambiar de actitud y nuestra integridad psicológica se encuentre gravemente afectada.