Dolor físico

 

 

Para gestionar el dolor físico podemos hacer lo siguiente:

– Sentir. Al principio es mejor no oponer resistencia, sino sentir la molestia o dolor, empaparse de él, observando qué mensaje me quiere transmitir y viviéndolo con conciencia.

Racionalizar todas las creencias que hagan aumentar mi molestia o dolor al añadirle una carga de angustia y tensión, como “el dolor es horroroso o “no debería sentir dolor y de que tengo derecho a una buena vida siempre”.

– Solucionar el dolor. Si tenemos dolor, convendrá ir al médico para que solucione el problema que causa el dolor. Si el dolor se hace crónico, convendrá acudir a técnicas convencionales y alternativas contra el dolor (ver asesoramiento en tratamiento del dolor). Asimismo, una manera de reducir o eliminar el dolor son las técnicas de relajación, la distracción y la meditación (conciencia no focalizada y conciencia focalizada).

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