Los problemas psicosomáticos, también conocidos como somatoformes, son aquellas dolencias físicas que no pueden ser explicadas por alguna enfermedad conocida sino por su origen psicológico y cuyos síntomas suelen ser múltiples, vagos y referirse a uno o varios sistemas o funciones corporales, como el cardiopulmonar, gastrointestinal, genitourinario, musculoesquelético o neurológico, así como ocasionar dolor y fatiga (Servan-Schreiber, 2000).
Soluciones
Las principales soluciones son:
(1) Reflexionar sobre el origen del problema, ya que habitualmente se trata de un conflicto psicológico no resuelto.
(5) Distraerse, por ejemplo mediante el desarrollo de aficiones o el deporte.
Si a pesar de estas técnicas continuamos teniendo dificultades para resolver el malestar físico y psicológico, podemos acudir a un especialista, que aplicará alguna de las siguientes terapias: