¿Qué es el Bienestar y la Felicidad?

Aunque tanto a nivel coloquial como científico las palabras bienestar y felicidad tienen varios significados con diversos matices según su contexto, cuando los investigadores usan dichos términos les suelen dar el mismo significado a ambos: por un lado quieren decir satisfacción vital (¿en qué medida estoy satisfecho con mi vida en su conjunto?) y por otro lado significan bienestar emocional (¿en qué medida me siento bien la mayor parte de mi tiempo?). Ambas caras de la misma moneda son diferentes, pero están relacionadas.

Los científicos suelen medir la satisfacción vital mediante cuestionarios que preguntan al individuo sobre en qué medida está satisfecho sobre su vida en general y/o sobre las diferentes áreas de su vida en particular. El bienestar emocional suele medirse mediante preguntas sobre cómo se ha sentido recientemente o cómo se siente en ese momento (en este caso se le pregunta con cierta frecuencia a lo largo del día duran te varios días para hacer un promedio). Como estas respuestas son subjetivas en función de lo que cada individuo decida responder, al bienestar que es medido de esta manera se le denomina bienestar subjetivo.

Existen ciertas formas más objetivas de medir el nivel de bienestar emocional, como el uso de aparatos de resonancia magnética que reflejan gráficamente en qué medida se activan las zonas del cerebro relacionadas con las sensaciones agradables y en qué medida aquellas en asociadas con las sensaciones desagradables. Otras formas de medición son mediante encefalogramas para observar la actividad eléctrica del cerebro, a través de mediciones del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea, del análisis de determinadas sustancias en sangre, de la saliva, de la respuesta galvánica de la piel o de electromiografías para detectar la tensión muscular, todo lo cual permite conocer el grado de tensión y estrés. Asimismo, una manera objetiva de medir el bienestar emocional es analizando las expresiones faciales y corporales de una persona, ya que suelen ir unidas a determinadas emociones y sensaciones. Sin embargo, aunque estas formas permiten una medición objetiva por una persona diferente al individuo cuyo bienestar se está midiendo, es difícil obtener a partir de ellas una puntuación precisa del grado de bienestar de la persona.