Por timidez se entiende ser retraído y evitar situaciones de interacción social, como fiestas o reuniones. Se caracteriza por un conjunto de síntomas de tipo psicosomático (rubor, sudor, temblores, tics, mandíbulas apretadas…) y suele venir acompañado de sentimientos de inseguridad e incomodidad (Zimbardo, 1990).
Las técnicas que se han demostrado más efectivas para superar la timidez son las siguientes:
(1) Entrenamiento en habilidades socialespara aprender a actuar en determinadas situaciones (comunicación verbal y no verbal), a expresarse conforme a sus verdaderas intenciones (asertividad), a comunicarse de forma no ansiosa, etc. Éste sería uno de los aprendizajes más importantes para la persona que padece las crisis de timidez.
(2) Racionalizar los pensamientos y creencias irracionales sobre las personas y las relaciones (Beck, Emery y Greenberg, 1985) para no verlas como amenazas, sino como oportunidades de intercambios positivos con otras personas. Un pensamiento irracional típico de las personas con timidez es “necesito recibir la aprobación de todo el mundo para valer algo”. Más información sobre la gestión de los pensamientos desagradables.
(4) Modelado, por el que la persona aprende a través de la observación de otros cómo comportarse.
(5) Exposición, en la que se ponen en práctica todos los conceptos asimilados. Consiste en la interacción real en situaciones que generan estrés. Se trata de una técnica fundamental.
Si las técnicas anteriores resultan complicadas de aplicar o no acaban de dar resultados, es conveniente hacerlo con la ayuda de un terapeuta.