A veces podemos experimentar cambios excesivos en nuestras vidas que nos afectan negativamente a nivel físico y mental, como los derivados de la inestabilidad laboral, de las fluctuaciones económicas, de los viajes excesivos y los cambios de residencia, de las relaciones inestables y del estado de salud, así como los relacionados con el entorno como los cambios socioeconómicos, la política o la tecnología.
Soluciones
(1) Intentar aumentar la estabilidad en nuestra vida, si es posible y lo estimamos conveniente.
(2) Ser flexibles al cambio, aceptándolo como algo natural y frecuentemente positivo, reconociendo que todo es efímero y cambiante y evitando actitudes hostiles o de resistencia, ya que éstas dificultan nuestra adaptación al entorno.
(3) Cultivar la meditación (conciencia no focalizada y conciencia focalizada), lo que nos ayudará a conseguir un cierto desapego y distancia de las circunstancias cambiantes.
(4) Mantener vínculos con el pasado, como los contactos personales, que nos aportará la sensación de que algo en nuestras vidas es permanente y se prolonga en el tiempo, haciéndonos sentir más seguros y confortables.
(5) No dejarse llevar por los sentimientos negativos, como la tristeza, la sensación de pérdida o la desesperanza, sino por lo positivo que pueda resultar del cambio, como descubrir sitios nuevos, promocionarse en el trabajo o conocer personas interesantes.
(6) Expresarnos abiertamente, por ejemplo anotando en un diario nuestras impresiones más íntimas o depositando en alguien nuestros miedos e inquietudes.
(7) Adaptar el entorno a nosotros, como por ejemplo redistribuyendo los muebles del nuevo hogar o redecorando nuestro puesto de trabajo con algún elemento familiar, como depositar en la taquilla fotografías u otros objetos que nos traigan buenos recuerdos. Con estas sencillas técnicas conseguiremos que el entorno nos resulte más familiar y acogedor, facilitando el cambio y asumiéndolo de forma positiva.
(8) Gestionar el estrés, mediante técnicas de relajación, la práctica de ejercicio físico regular o el desarrollo de aficiones.
(9) Extraer lo positivo de los cambios, como un mayor autoconocimiento o la capacidad para superar las adversidades.